la soledad. Esos caminos transitados por Cavafis alcanzan su sitial en la traducción que nos ofrece Cueto Roig. De manera que desde el griego al inglés, del inglés al español, se ha captado la esencia poética de Cavafis. Quienes conozcan las traducciones publicadas en la lengua de Cervantes (algunas realizadas directamente del original griego), podrán comprobar (y admirar) el desempeño de la versión del escritor cubano.
La poesía de Cavafis es descriptiva, no incurre en metáforas complicadas. No las necesita para dejar al lector desolado y abatido. Es poesía pura. Como este poema Deseo: “Como hermosos cuerpos que murieron jóvenes/ y fueron sepultados, con lágrimas, en mausoleos suntuosos,/ coronados de rosas y con jazmines a sus pies–/ así son los deseos no satisfechos; que nunca alcanzaron/ una noche de sensual deleite, o una mañana de esplendor”.
Cueto-Roig, como buen poeta que es, ha logrado mucho más que recrear a su aire estos veintiún poemas de Cavafis. Con las traducciones ha relanzado a un escritor genial, lo mismo que hizo con En época de lilas, su versión al español de 44 poemas de E. E Cumming, que publicó en el 2004. Ambos proyectos han colocado a estos dos escritores en el epicentro cultural de Miami, despertando el interés por leerlos. ¿Se puede pedir más?