The Man Who Eats His Fingers (El hombre que se come los dedos).
Por Antonio Sánchez Solís Efe
enfermo mental”, desafió el polémico músico.
Así, reivindicó la dimensión provocadora del arte. “El arte que no causa malestar y reflexión, no es arte. Cada artista que no se identifica con su arte, no es un artista”, aseguró.
En declaraciones a la ORF, el director de la Kunsthalle, Gerald Matt, definió el trabajo pictórico de Manson como “una incertidumbre existencial entre belleza y destrucción, entre el crimen y la moral, entre justicia y locura”.
La exposición tiene también como invitado especial al director de cine David Lynch, otro maestro de lo bizarro y lo grotesco, y autor del prólogo de la biografía de Manson.
Cuatro desasosegantes cortometrajes del director estadounidense sirven para contextualizar la estética de Manson y crear un ambiente más inquietante, si cabe, para contemplar los cuadros de Manson.
“Six Figures Getting Sick”, “The Alphabet”, “The Grandmother” y “The Amputee” son proyectados entre breves testimonio del propio Lynch sobre el origen de esas cintas. EFE