impregnación del arte cristiano [...] sus célebres Sonetos a la Virgen, que arrancan con el epíteto de Deípara –definición dogmática del Concilio de Éfeso, pero que Lezama tuvo que asociar con aquel relieve a un costado de la catedral habanera que reza Deípara domus...”.
En Dos visiones de la cultura, Méndez analiza la famosa polémica protagonizada por Lezama y Jorge Mañach en la revista Bohemia, en 1949, que ofrece una panorámica sobre los planos, posiciones e interpretaciones acerca del arte y la literatura, en Cuba, y las fricciones entre grupos de distintas generaciones. Una polémica que de alguna manera ha llegado a nuestros tiempos.
En el más extenso ensayo del libro, Méndez examina las disquisiciones de Lezama sobre la plástica y las pone en contexto con su sistema poético. Para el final se invita a revaluar Paradiso, la más inquietante novela cubana del siglo XX. Méndez sentencia: “La grandeza de la escritura de Lezama no está en el escribir bien [...] sino en forjar un modo de discurrir singular y adecuado a las reverberaciones de un pensamiento inquieto...”.
En el prólogo del libro el escritor Heriberto Hernández apunta: “El poeta Roberto Méndez, vistos los cimientos, nos conduce por la torre en la ascensión que nos permitirá ver un nuevo ordenamiento de las constelaciones...”.