pero desde la perspectiva de los sutiles mecanismos que proporciona la tecnología para el control de las personas. Pero la pieza va mucho más allá, al presentar cómo los hábitos y costumbres cambian en la familia, sobre todo en los hijos, producto de la inmigración y el exilio, y donde desgraciadamente mucho de ellos se ven forzados a formar parte de las estadísticas.
La última obra de Tres piezas tiene un muy sonoro título Provisional, desechable y biodegradable, un texto fresco en su estructura, que no da tregua, en el que la soledad del individuo (otro de los temas recurrentes en la literatura de Abreu Felippe), se hace sentir. Fechada en el 2009, los personajes (seres paródicos de Juana la Loca y Felipe el Hermoso) viven su cotidianidad en un ambiente hostil, en el que la insatisfacción y la soledad marcan el rumbo de la vida.
Tres reveladoras piezas sobre el desarraigo y el amor, y contra la deshumanización de la sociedad. Un llamado, un alerta, sobre todo lo que se corrompe a nuestro lado, y un recordatorio de que cada día, el individuo está más solo. Ojalá estas obras puedan verse pronto sobre un escenario.