Óleo "Le Christ aux anges" (1864), de Édouard Manet cedido por el Metropolitan Museum of Art de Nueva York. Foto EFE/Patrice Schmidt
"Manet, inventeur du Moderne", con este título que pone de manifiesto el indudable papel pionero de Edouard Manet (1832-1883) en la historia del arte, el Museo de Orsay abrió en París la primera retrospectiva que se dedica en Francia a ese gran artista desde 1983.
Que la muestra -abierta hasta el próximo 3 de julio- será un éxito pudo constatarse ya desde su presentación a la prensa, que este lunes llenó de manera inusual las salas del Museo para contemplar las cerca de 200 obras reunidas allí.
Queda ahora por descubrir y redescubrir a Edouard Manet, el autor de obras en su día tan escandalosas como "Olympia" (1863) o "Le déjeuner sur l'herbe" (1863) a la luz de las investigaciones realizadas en el último cuarto de siglo, tanto sobre su biografía y su trayectoria artística como sobre la pintura francesa de su época.
Doble evolución de la que el Museo de Orsay entiende dar cuenta en esta exhibición que, ante todo, según comentó a Efe su comisario, Stéphane Guégan, aspira a no ser una retrospectiva de corte clásico.
Por ello, además de contemplar sus obras favoritas de Manet, algunas de ellas procedentes del propio Museo de Orsay, heredero de los ricos fondos impresionistas del antiguo Jeu de Paume, el visitante descubrirá un amplio abanico de creaciones hasta ahora casi desconocidas o jamás antes reunidas en una misma muestra.
Será también la ocasión de contemplar los cuadros del retratista de la "Maitresse de Baudelaire" (1862), del "Torero mort" (1864) o del "Christ aux anges" (1864) junto a obras de otros maestros de su tiempo que influyeron en él de manera determinante.
"Hay una tendencia a oponer romanticismo y realismo, pero este no era el caso de Manet, quien se reivindicaba justamente como heredero de una pintura
...