Desde que el diario The Miami Herald vendió su terreno frente a la Bahía de Biscayne las conversaciones caen en lo mismo; casinos y más casinos. Las opiniones oscilan entre a favor y en contra. No hay nada en el medio. Artículos y columnas de opinión abundan en los diarios sobre el asunto. Es tema candente en los programas de la radio.
Personas de quien menos se esperaba han salido a favor de los casinos. ¡Personas que mantuvieron una posición en contra de los traga monedas hace varios años! Y aquellos que pensé estarían encantados con la noción, están arduamente en su contra. Dato que me llama mucho la atención.
Los políticos, por su parte, están bailando de felicidad. Por lo menos algunos. Ven los casinos como la repuesta de Dios a sus rezos. La solución a la hecatombe financiera en que se encuentran las ciudades y condados.
¿Estarán pensando con claridad en lo qué el Sur de la Florida se convertirá? El efecto que todo esto tendrá en nuestras vidas. Los niños, los adolescentes.
Cada día surge alguien más que quiere vender su tierra para construir un casino. Cuando leo esto siento pasar un tren a toda velocidad por la sala de mi casa. Es así. ¿Serán los casinos ese tren que los políticos y otros nos pasan aceleradamente por nuestras casas?
Pienso que la contienda que nos espera va a ser más reñida que la elección de alcalde en Hialeah. No es fácil parar un tren en su camino pero tampoco es imposible descarrilarlo.
¡Hasta la próxima!
Tu Opinión(Se el primero en dejar un comentario)
Total Comentarios: 0 Mostrando 10 Comentarios por Página Página 1 de 0