Un cantautor de peso sabe cómo serlo. Sea por vocación, instinto o naturaleza propia, Ricardo Arjona sabe cómo serlo. Afirmación que vuelve a demostrar con Independiente. Una producción discográfica que cuenta con marca discográfica propia, grandes letras y abundancia musical mayor.
De hecho, el cantautor guatemalteco apuesta por temas del diario vivir otra vez. Letras precisas o figurativas. Incluso el amor pero desde otra perspectiva. Guitarra en mano pero acompañado por cuerdas, vientos y teclados. Todo esto matizado por un aire que asume como propio. Un aire que trasciende la personalidad sobria que le adjudicamos y denota con una soltura afable que no le imaginábamos.
“Es un disco plagado de muchísimos matices”, afirmaba Ricardo Arjona a Diario Las Américas. “La ropa que le quitamos al disco anterior se la pusimos a este”, señalaba entre risas al referirse a Poquita Ropa que le valió una nominación al Grammy Latino.
“El propósito para esta producción fue justamente arroparla a nivel de arreglos musicales, pero sin quitarle atención a lo que más nos ocupa. Que la gente reciba los textos tal cuales son”, explicaba.
Son catorce cortes. Trece títulos y una versión adicional. Canciones que responden a nombres muy particulares como Lo Que Está Bien, Está Mal. La pieza musical que da comienzo al disco.
“Es un homenaje a esa cantidad de cosas que nos inculcaron cuando éramos niños”, comentaba el cantautor guatemalteco. “Cosas malas que resultan ser divertidas”, alegaba entre risas otra vez. “Desde lo que comes hasta lo que vives, casi siempre lo que sabe bien está mal”, reiteraba.
El Amor, un nombre muy sencillo e inesperado en un disco de Arjona. Un asunto que el músico guatemalteco parece huirle como el diablo a la cruz.