Vivimos tan ocupados que apenas nos damos cuenta que ayer celebrábamos el comienzo de un nuevo año y ya tendremos a febrero en un par de días. Una realidad que nos hace pensar que el tiempo pasa sin avisarnos.
Creo saber el porqué de la velocidad del tiempo, aunque no sea precisamente la causa que hacer los días y meses volar, sino nosotros los humanos que vivimos tan ocupados como distraídos.
Pero aún así, creyendo conocer el porqué, le pregunté a un buen amigo sociólogo cómo es posible que vivamos sin darnos cuenta que los días y meses se van como si fuera agua.
“Es normal que el tiempo no alcance cuando vivimos en una sociedad moderna”, explicaba. “Son tantas las ocupaciones. También las inquietudes y los anhelos, que el tiempo no alcanza para atenderlo todo”. A diferencia de otras sociedades, donde la espera es el mayor aliciente, aquí las horas y los días apenas alcanzan para cumplir parte de la faena.
“A esto sumamos el deseo perenne por la comodidad”, agregaba. “Un factor que a primera vista no guarda relación, pero ayuda a incrementar el famoso estrés, porque mientras más confort tengamos, mayor será la ambición de tener más”.
No sé si todo esto tenga solución, pero algo hay que hacer para mejorar la calidad del tiempo. Algo que cada uno de nosotros puede hacer comenzando ahora mismo. Prestar atención y fijarnos bien en lo que verdaderamente necesitamos. Lo que es de real importancia en la vida. Dar gracias también por lo mucho que tenemos y hacer algo por aquellos que tienen menos o nada.
Hasta la próxima,
Tu Opinión(Se el primero en dejar un comentario)
Total Comentarios: 0 Mostrando 10 Comentarios por Página Página 1 de 0