Alaska, el símbolo español de la ruptura, vuelve a la palestra con la guitarra de Nacho Canut y el nombre Fangoria. Un disco en directo con DVD donde reinterpreta algunas de sus viejas canciones, unas popularizadas en otras voces e incluso una mezcla de varietés de Sara Montiel. Todas ellas al estilo electropop y esperada provocación que caracteriza a la artista. Una nueva producción discográfica que celebra tres décadas de historia y tiene por nombre Operación Vodevil por aquello de la variedad de actos en escena.
“Esta es la ecuación que nos propusimos resolver al cumplir los 30 años sobre los escenarios”, manifestaba Olvido Gara, más conocida como Alaska, nacida en México de padre español y madre cubana. Uno de los grandes iconos de la apertura sociocultural española de las últimas tres décadas. Aquella joven aguerrida que conocimos en la gran pantalla con Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, bajo la dirección de Pedro Almodóvar.
La nueva producción recoge la fanfarria del concierto en un auditorio del balneario Benidorm y apuesta por La funcionaria asesina, Mi novio es un zombi y Quiero ser santa , así como el llamado teatro chino de Manolita Chen, el Ultra Twist de los Cramps y el ¡Vaya par de gemelas! de la Morgan, para luego continuar con Cómo pudiste hacerme esto a mí, una de sus mejores canciones, y terminar con el Ziggy Stardust muy a lo suyo y un ¡Wham Bam Thank you Ma’am!, ambos del inglés de David Bowie. Todo esto reinterpretado bajo la mezcla del pop y la corriente electrónica europea española aún muy de moda.
Sin embargo, Alaska reconoce las influencias que provocan su estilo que muchos siguen llamando vanguardista.
“Por fortuna o por desgracia estamos, por educación, generación e inclinación, más cercanos a los estadounidenses, alemanes
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