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La Revista del Diario
Tiempo Libre “No queremos encasillarnos en la timba”, afirma Jorge Gómez, director musical del grupo. “Tenemos muchos deseos de hacer más música”.
Por Jesús Hernández
Llámele son, salsa o timba, la música popular bailable cubana fusiona plenamente con otros ritmos del mundo. Afirmación que el grupo Tiempo Libre demuestra con su disco O’Reilly Street. Una producción discográfica que tiene por fórmula la fusión con el jazz, lo clásico y la flauta del genial músico irlandés Sir James Galway. Singular combinación que deja a todos con la boca abierta.
“James nos propuso hacer algo juntos”, recuerda Jorge Gómez, director del grupo afincado en Miami. “Le sugerí comenzar con la Suite for Flute and Jazz Piano de Claude Bolling”. Una composición que resultó ser una fusión en su tiempo (1975) entre el barroco y el jazz. Composición a la que Tiempo Libre agregó la cadencia de ciertos ritmos populares cubanos y el señor James el sonido de su flauta mágica. De ahí la denominación del disco O’Reilly Street. El nombre de una popular calle en La Habana que responde al general irlandés Alexander O’Reilly que sirvió a la corona de Castilla en Nueva Orleans, Cuba y Puerto Rico durante la segunda mitad del siglo XVIII.
A esta producción, Tiempo Libre y el señor James agregaron piezas compuestas por Jorge que denotan el sello más particular de la banda dentro de los parámetros del disco. “Son composiciones típicamente cubanas, pero trabajadas desde un ángulo clásico con ciertas influencias del jazz y la música irlandesa”, explica el músico y compositor cubano. Valores agregados que tonifican las melodías con un sello particular.
El disco cierra con una adaptación de Badinerie de Johann Sebastian Bach. Un arreglo musical que muy pocos se atreverían a creer antes de escucharlo.
La respuesta a cómo lograron combinar estos sonidos aparentemente tan disímiles, la encontramos en la formación académica de la banda. Cada uno de los miembros se forjó en las escuelas de música de la isla caribeña y luego ampliaron sus horizontes musicales con más estudios. Un bagaje escolar que les permite identificar los espacios de las notas musicales en el pentagrama.
“Tuvimos en cuenta la técnica de la instrumentación, la enseñanza de la armonía y el interés por crear algo bueno”, afirma Jorge. Capacidad académica que encontró el visto bueno en la experiencia del flautista irlandés. Uno de los flautistas más reconocidos internacionalmente y conocido como el hombre de la flauta de oro. Instrumento musical que fue confeccionado en el preciado metal por la casa japonesa Muramatsu.
Tiempo Libre surgió en Miami. Muchos de los miembros fueron compañeros de clases y formaron parte de otras agrupaciones en Cuba. Luego salieron al exilio por separado e incluso acompañaron a grandes como Celia Cruz, Cachao y Willy Chirino. Otros tres discos, Timbiando, Arroz con mango y Lo que esperabas conforman su carrera discográfica. Suma que incluye dos nominaciones al premio Grammy grande.
De hecho, el disco O’Reilly Street salió a la palestra a finales del mes de septiembre sin mayor difusión que el boca a boca. Luego entró al mercado mayor, pero tal vez tarde para ser nominado entre los mejores. “El premio verdadero lo da el público que sabe apreciar la música”, alegó.
No hay duda que Tiempo Libre hace la música que quiere hacer, sin pensar precisamente en los parámetros del mercado. “No queremos encasillarnos en la timba”, declara el músico y compositor. “Tenemos muchos deseos de hacer más música. Eso es lo que cuenta”. Deseos que son secundados por la casa discográfica Sony BMG que prepara un nuevo disco para el 2009. Trabajo de grabación que tendrá a Johann Sebastian Bach por inspiración.
El año pasado Tiempo Libre tuvo otra incursión en la música clásica con Rumba Sinfónica junto al músico y compositor venezolano Ricardo Lorenz. Una serie de conciertos para música popular bailable cubana y orquesta sinfónica que llevaron por varias ciudades de Norteamérica. Extraordinaria representación que levantó revuelo y tuvo los mejores comentarios de la prensa especializada.
Sin embargo, Rumba Sinfónica no se presentó en Miami. La casa de Tiempo Libre. “No sé por qué”, opina Jorge. “Así sucede casi siempre. Primero se triunfa afuera. Lo importante es que uno no se rinda. Aunque primero triunfemos en Alaska, algún día llegaremos a casa”.
La música de Tiempo Libre apenas se escucha en la radio de la ciudad. Escuchar una de sus melodías resulta ser un acontecimiento. “No es fácil escuchar música cubana en la radio”, afirma. Más difícil aún si porta un sonido particular. “pero mientras hayan agrupaciones como Tiempo Libre, Issac Delgado o Albita, habrá música cubana”.
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